La sal de bruja (también conocida como sal negra, aunque es muy diferente de la sal negra comestible de la India o la sal de lava de Hawái) es un elemento tradicional en el esoterismo, la Wicca y la magia folclórica. No se come; se utiliza exclusivamente con fines rituales, principalmente para protección, limpieza energética y repeler malas vibras.